Historia
Fuimos los primeros en el continente, desde un lugar donde el romanticismo de poder hacer un competencia desértica como la mítica Titan Marruecos era solo un sueño y económicamente muy lejano para nuestra realidad
Los desiertos más reconocidos del mundo tienen pruebas deportivas de ciclismo de múltiples días extremo que pueden llegar a glorificar a cualquier competidor de mountain bike. El Titan Desert de Marruecos y su Sahara, el MTB del desierto de Gobi en Mongolia y China, el Crocodile Trophy en Australia y las 24 horas de Moab en Utah. El extremo y la dureza de sus pruebas no serían lo mismo sin la hostil y conocida geografía de sus paisajes desérticos.
Por esta razón, Chile no podía dejar pasar que Sudamérica con su desierto de Atacama, el más árido y antiguo del mundo, no le diera al continente Sudamericano una experiencia y sabor de competencia desértica como varias conocidas a nivel mundial. Lamentablemente este tipo de eventos deportivos nomadas quedaron siendo muy gourmet y extremadamente alejados de la asequibilidad económica de la mayoría en el continente.
Gracias a la colaboración de comunidades indígenas Atacameñas, privados y autoridades es que esto ya es realidad. El Atacama Challenger, (el desafiante de Atacama) hace honor internacionalmente al desierto Atacameño en el deporte del ciclismo con una prueba de cuatro días, cuatro etapas que da la oportunidad a los mismo Chilenos como a vecinos continentales de diversos orígenes socioeconómicos de poder medirse en el alto rendimiento en su propia tierra o región.
En esta nueva edición del Atacama Challenger 2026, de cuatro días cuatro etapas, y sede del Iberoamericano de Mountain Bike Maratón Elite y Amateur, seguimos con la convicción de que San Pedro de Atacama tiene atracciones y formaciones naturales, cultura indígena Likan convirtiéndola en una de las competencias desérticas más lindas del mundo. Pero reconocemos que sin la mirada de sustentabilidad e inclusión del Atacama Challenger, ésta no sería una competencia si no un evento deportivo más de paseo turístico o de tipo Glamp-race, para unos pocos.
Fundamentos del Atacama Challenger
Las actividades turísticas deportivas son la nueva manera de atraer turismo. Cautivan masas, medios de comunicación e inspiran constantemente a nuevos participantes. El turismo deportivo promueve e invita a la vida saludable. Logra también captar un turismo de tipo sinérgico, con la posibilidad de generar ingreso residual año a año gracias a la participación repetitiva de amantes de una disciplina, posicionando además un lugar geográfico en la retina de la gente y convirtiéndolo en gran valor de marca.
Sin embargo, existe la otra cara de la moneda y muchas debilidades que organizadores de estas producciones deportivas deben corregir. Hoy lamentablemente los eventos son provisorios, sin compromiso con la comunidad. Si no son de rentabilidad inmediata, no se repiten. Se han convertido en actividades de temporada: se montan, se realizan e inmediatamente dejan el área, limitando a veces su contribución netamente al sector gastronómico y hotelero durante un solo día o fin de semana. Sin ningún mayor interés de aprovechar a conocer la riqueza de la cultura local. Un capital desperdiciado, de potencial enorme y tan rentable como la belleza escénica donde se realizan los eventos.
El Atacama Challenger® buscó ir más allá de ser reconocido internacionalmente como una competencia extrema de bicicleta de montaña durante múltiples días. No solo logrando proyectar la hermosura de nuestro paisaje chileno, sino que el verdadero valor de su gente. Comunidades indígenas a la cual tenemos la posibilidad de brindar herramientas que puedan empoderarlas y contribuir a que ellos sean creadores y líderes de innovadores proyectos.
Aprovechando el gran valor de marca que proporciona la palabra Desierto de Atacama, lugar considerado por la prestigiada guía de viajes inglesa “Lonely Planet” como el tercer mejor destino natural del mundo, superado solo por el Salar de Uyuni (Bolivia) y la Gran Barrera de Coral (Australia), hemos creado diferentes instrumentos para que las comunidades de nuestros pueblos originarios puedan aprovechar de este capital y que les ayude a desarrollar cosas propias.
Queremos inspirar a otros organizadores de eventos y a empresas a desarrollar actividades que atraigan turistas cuando sea necesario para las comunidades y no usufructuar solamente de las temporadas altas que se generan ya por defecto. El Atacama Challenger® se realiza cuando la comunidad lo necesita. Esto es en la temporada baja, después de las festividades y finalizada la Semana Santa.
Desierto de Atacama
San Pedro de Atacama forma parte del desierto de Atacama, el más árido del planeta. Desierto que se ubica en el norte de Chile, en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y el norte de la Región de Atacama. Este desierto está enmarcado por la cordillera de los Andes y la costa, cubriendo aproximadamente 105 000 km².
Su origen data de hace unos 3 millones de años, siendo en su pasado un lecho marino. Se relaciona su cambio con la llamada corriente de Humboldt. El desierto de Atacama ha estado poblado desde los comienzos de la colonización americana por etnias como los atacameños.
En las noches la temperatura influye mucho, pues puede bajar hasta -25 °C en la zona de Ollagüe, mientras que en el día la temperatura se puede situar entre los 25 y los 30 °C a la sombra. No hay mucha diferencia entre el verano y el invierno, porque está situado al límite del trópico de Capricornio. En verano, la temperatura ambiente matinal es de 4 a 10 °C y la máxima puede alcanzar los 45 °C a plena irradiación solar. Respecto a la irradiación solar, esta es muy alta en el espectro ultravioleta, por lo que se hace indispensable el uso de lentes de sol y cremas con protección UV.
Atracciones de San Pedro de Atacama
En sus inicios fue destino de mochileros y viajeros, pero hoy llegan turistas de todos los rincones del mundo, en especial europeos, atraídos por las bellezas naturales de la zona y el encanto particular del pueblo.
Los principales atractivos se encuentran en los alrededores del pueblo:
Iglesia de San Pedro: Perimetrada por un muro de adobe que tiene tres puertas coronadas por un arco, es la más grande y hermosa de la región. Fue sede parroquial antes de 1641, pero sus actuales muros datan de 1744 y fueron reparados entre 1839 y 1843. La torre, del año 1964, remplazo una antigua de madera.
Museo Arqueológico R.P. Gustavo Le Paige: Hoy en proceso de remodelaciones. Su fundador, a quien debe el nombre, fue un misionero jesuita belga que realizó un dedicado estudio de la arqueología andina y recolectó cientos de objetos indígenas, los que con la ayuda de la Universidad Católica del Norte logra reunir en un museo. Con estos restos arqueológicos se ilustra la evolución de los pueblos que habitaron el Territorio Atacameño en sus once mil años de desarrollo.
Casa Incaica: Es la construcción más antigua del pueblo, techada con vigas de troncos, ramas y paja.
Géiseres del Tatio: Emplazado en la cuenca geotérmica de igual nombre a 90 km al norte de San Pedro de Atacama a una altura aproximada de 4320 metros sobre el nivel del mar emergen imponentes fumarolas a través de las fisuras en la corteza terrestre originadas por el contacto de ríos subterráneos de agua helada con rocas calientes alcanzando unos 10 metros de altura y 85°C.
Valle de la Luna: Sitio localizado a 12 km del pueblo, por el antiguo camino a Calama. Es una depresión rodeada de dunas desérticas y cerros con impresionantes crestas filosas, que se encuentra sobre la Cordillera de la Sal. Forma parte de la Reserva Nacional Los Flamencos.
Termas de Puritama: Termas ubicadas a 28 km de San Pedro de Atacama, están emplazadas al fondo de una quebrada a lo largo del río que corre a 33,5°c. Es un lugar ideal para el encuentro con la naturaleza y relajación. En lengua Kunza Puri quiere decir Agua y Tama caliente.
Pukará de Quitor: Aldea de Quitor, Monumento Nacional, 4 km al norte, por el camino junto al río Grande. Es una fortaleza defensiva que data del siglo XII, aunque luego fue ocupada y reforzada por los incas.
Salar de Atacama: 62 km hacia el este. Es una reserva natural de flamencos, de gran tamaño. Este lugar tiene una vista magnífica, mostrando grandes montañas (en el invierno nevadas). Un lugar increíble para visitar y ser admirado por su gran belleza.
Observatorio astronómico ALMA: a 5000 metros, en el llano Chajnator, se aloja la mayor instalación de astronomía del mundo, un observatorio de 66 antenas perteneciente al Observatorio Europeo Austral (ESO) que aprovecha la gran altitud y calidad del cielo del lugar, para instalar dicho observatorio.
Aporte Social
El Atacama Challenger® en el desierto de Atacama es el primer evento deportivo de ciclismo en Chile, de carácter turístico aventura. Una competencia internacional de alta convocatoria y con un programa formal de sostenibilidad y sustentabilidad. Un evento que en 2013 fue estudiado y reconocido por el Departamento de Sustentabilidad de la Subsecretaría Nacional de Turismo de Chile como sustentable y un aporte país. Una actividad enfocada 100% a las culturas originarias del norte de Chile, donde cultura, ecología, educación junto a un sistema de turismo social convergieron para ser un evento deportivo pionero. No hablamos solamente de un evento deportivo que brinda aportes económicos, sino de acciones y activaciones que ayuden al protagonismo de las comunidades originarias y las convierta en actores relevantes del desarrollo económico del país.

